Educaweb

Pero… ¿qué es el coaching educativo?

03/04/15 Desarrollar la carrera profesional, Mejorar competencias

Implicar, motivar y generar el entorno adecuado para favorecer la iniciativa personal del alumno. En esas palabras se puede resumir qué es el coaching educativo.

Hace poco años, el concepto dio el salto de su lugar de origen, el ámbito profesional deportivo y después financiero, al formativo. Hoy ha dejado de ser una tendencia más o menos asentada y en muchas ocasiones desconocida, a una realidad por la que cada vez más profesores se interesan y con calado en un número creciente de centros educativos.

coaching educativo  
Descarga la GUÍA gratuita para organizar una jornada de puertas abiertas

La exigencia de una sociedad embarcada en el cambio constante hace que la capacidad de aprendizaje de los estudiantes esté marcada por su habilidad para adaptarse a entornos cambiantes. Tener una fuerte disposición al aprendizaje, que se realiza a lo largo de toda la vida, es una garantía de éxito personal y laboral.

La tradicional transmisión de conocimientos en una única dirección, del profesor al alumno, se reemplaza por una transferencia de saberes basada en la conversación y en el acompañamiento. El profesor abandona su antigua distancia para convertirse en mentor o entrenador del alumno, que por sí mismo, pero siempre aconsejado, buscará la forma de mejorar sus habilidades.

Para ello es fundamental que el profesor tenga la capacidad de empatizar con las emociones y el contexto en el que el estudiante se desenvuelve, de tal forma que sea éste, por sí mismo, el que se involucre en el aprendizaje.

Las emociones cobran una importancia capital en el proceso de enseñanza, por eso el docente debe establecer una relación fluida e integral, no solo con el estudiante, sino también con sus padres. Todo ello con la intención de lograr la confianza necesaria para no tener miedo al error.

 

Los principales objetivos del coaching educativo son los siguientes:

  • Descubrir y alentar el potencial innato de los alumnos de tal forma que estos descubran por sí mismos sus capacidades. 
  • Enseñar a comprometerse con el proceso de aprendizaje de tal forma que éste se interiorice como parte de un proyecto personal.
  • Generar la confianza necesaria y guiar en la planificación de una estrategia educativa y, posteriormente, profesional.
  • Presentar el fracaso como una parte más del proceso de enseñanza y como una fuente de conocimiento a partir de los errores cometidos.
  • Enseñar a afrontar la toma de decisiones en el ámbito, no solo eduacional, sino también personal.
  • Facilitar lo necesario, incluidas ciertas herramientas, para que las capacidades del estudiante alcancen su potencial.

Ya sea como entrenador o como líder, el profesor ejerce un papel determinante en el proceso de coaching, ya que es a figura que acompaña al estudiante y un referente en todos los campos. Por eso es clave que el docente sea una persona en la que el alumno percibe que puede confiar.

El coaching entronca con la escuela educativa del humanismo y con las corrientes partidarias de conceder más importancia a la inteligencia emocional en el proceso de formación. El humanismo defiende la importancia de desarrollar todo el potencial que atesora la persona, sin compartimentarla en partes diferenciadas.

La educación que tiene en cuenta la inteligencia emocional asegura que los conocimientos basados en sentimientos se interiorizan más y perduran más en el tiempo.

Si eres de México, tenemos un post preparado sobre las salidas profesionales y tipos de coaching que puede interesarte. 

Guía práctica para organizar una jornada de puertas abiertas