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Beneficios y técnicas de lectura rápida

08/20/15 Técnicas de estudio

Se estima que una persona normal lee unas 250 palabras por minuto. Si se emplean técnicas de lectura rápida la velocidad puede incrementarse y se puede llegar a leer entre 400 y 700 palabras por minuto. La diferencia es notable, pero lo importante es que la velocidad de lectura también signifique comprensión de lo leído.

Las técnicas de lectura rápida

 

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Beneficios

La lectura rápida reporta múltiples beneficios, además de emplear menos tiempo, se consigue mayor concentración en la lectura, conocer más información, aprender a reconocer términos e ideas clave e interiorizarlos. A través de la lectura rápida también se mejora la capacidad de asociación de conocimientos que ya tenemos con conceptos nuevos.

Nuestra velocidad lectora nos ayuda a leer una novela o los periódicos en menor tiempo, pero sobre todo nos ayuda a la hora de estudiar y de analizar cualquier tipo de documentación.

 

Técnicas

Para aprender a leer a mayor velocidad existen diferentes recomendaciones. Entre los consejos más comunes está concentrarse en lo que se está haciendo; no vocalizar, no decir las palabras que se van leyendo; no leer más rápido de lo que tu capacidad de comprensión te permita; usar distintas velocidades dependiendo del tipo de texto o párrafo al que te enfrentas y cambiar de técnica según las necesidades concretas.

Mejorar la velocidad de lectura es una cuestión de práctica y de técnica. Debes tener en cuenta que es una combinación de elementos físicos (el movimiento de los ojos) y elementos mentales (la capacidad de comprensión). A continuación te describimos algunas técnicas que pueden ser útiles para conseguir una lectura rápida.

  • Seguir la línea. Si utilizamos el dedo o un lápiz para marcar la línea por la que vamos conseguimos tener un enfoque más definido. Los ojos se fijan en el puntero y se evita que se haya saltos de línea, es decir, se avanza la lectura de manera uniforme sin tantos despistes ni regresiones hacia líneas anteriores. Además, según se incrementa la velocidad con el dedo o el lápiz, la concentración será mayor y se captan rápidamente las palabras clave.
  • Movimiento en zigzag. Esta técnica es aconsejable a la hora de hacer repasos o una analizar las líneas generales de un documento. Al mover el dedo en zigzag  sobre el texto estás buscando aquellos términos que te permitan hacer un dibujo general del texto o, en el caso de un repaso, recordar los conceptos más importantes.

  • Búsqueda de conceptos clave. Es la también llamada lectura diagonal, en la que sobrevolamos un texto buscando los conceptos clave. Es parecida a la lectura en zigzag, pero con esta técnica saltamos de párrafo en párrafo fijando la atención en la información que nos parece más interesante. De esta manera conseguimos una imagen general del conjunto del documento. Con esta fórmula se consigue gran velocidad lectora y de obtención de datos relevantes.

  • Lectura desordenada. Es como escanear un documento de manera rápida con la mirada. Revisar de manera incluso desordenada todos aquellos elementos que nos ayuden a definir qué se aborda en el texto. Por ejemplo, en el caso de un libro se lee la contraportada, el índice, los subtítulos, los encabezamientos de los capítulos o todos aquellos elementos que capten a simple vista nuestra atención como fotografías, diagramas, etcétera. De esta manera, sin leer de manera completa el texto obtendremos una idea bastante definida sobre lo que nos vamos a encontrar si hacemos una lectura con más detenimiento.

 

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